Qué tiene que resolver de verdad
Antes de comparar funcionalidades conviene mirar el recorrido completo de un pedido, desde que el cliente elige hasta que la venta queda registrada. Cada salto entre sistemas distintos es un lugar donde algo se carga a mano — y donde algo se pierde.
La carta
Precios que se cambian solos desde un panel, sin reimprimir. Si además la carta cambia según la hora (desayuno, brunch, tarde), tiene que hacerlo sin que nadie se acuerde de activarla a las nueve de la mañana.
El pedido
Ya sea que lo tome un mozo, lo cargue quien está en la caja o lo haga el cliente desde su teléfono, tiene que entrar una sola vez y llegar solo a donde tiene que llegar.
La comanda
A la barra o a la cocina, impresa o en pantalla. Este es el punto donde más se nota la diferencia entre un sistema y una planilla: si la comanda se canta a viva voz, en la hora pico se pierde.
La caja
Cobro por los medios que uses, arqueo por turno y cierre que cierra. Sin esto no hay forma de saber si faltó plata sin contar a mano.
La facturación
Si facturás electrónicamente, que el comprobante salga del mismo lugar donde se cobró. Facturar en un sistema aparte significa cargar la misma venta dos veces, todos los días.
Los cinco errores más caros al elegir
- Mirar el precio del plan y no el total. Muchos sistemas cobran aparte la carta QR, la pantalla de cocina o la facturación. El número de la propaganda rara vez es el de la factura.
- Aceptar comisión por venta. En una cafetería el ticket promedio es bajo y las operaciones son muchas: un porcentaje por pedido escala con tu volumen y termina siendo, por lejos, el costo más caro del sistema.
- Elegir por cantidad de funciones. Un sistema con doscientas pantallas que nadie del equipo entiende se usa a medias, y un sistema usado a medias da datos equivocados. Es peor que no tenerlo.
- No preguntar quién carga la carta. Si la carga inicial es tuya y son ochenta productos con fotos, ese es tu primer fin de semana perdido.
- Olvidarse del hardware. Algunos sistemas solo andan con una impresora o una terminal específica. Conviene saberlo antes y no después de firmar.
Qué hace Vancarte
Vancarte junta esas cinco piezas en un solo sistema, con un precio por local y sin comisión por venta:
- Carta digital con QR, con fotos y videos, alérgenos, varios idiomas y precios que cambiás vos.
- Pedidos desde la mesa con pago por Mercado Pago, o cargados por el mozo desde el celular.
- Pantalla de cocina (KDS) y comandas impresas, para que el pedido llegue a la barra sin intermediarios.
- Caja de mostrador con doble pantalla, arqueo por turno y varios medios de cobro.
- Facturación electrónica ARCA (AFIP) desde el mismo lugar donde se cobra.
- Panel con promociones, happy hour automático, reseñas y métricas de qué se vende.
Cuánto cuesta
$119.900 por mes por local, con todo lo de arriba incluido. Sin comisión por venta, sin módulos que se cobran aparte y sin costo extra por soporte o actualizaciones. Pagando por adelantado el precio baja hasta un 30% y queda congelado por todo el período: el mensual se ajusta por inflación, el prepago no.
Probalo con tu propia carta
Cargamos los platos de tu cafetería y te pasamos los accesos, para que lo veas con tus productos y tus precios en vez de con un ejemplo inventado.
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